Para el "Joven aprendiz"

miércoles, 7 de mayo de 2008

La Crisis de la Primaria.- I

Son tantos los datos que se pueden recoger de nuestra realidad cotidiana que revelan la existencia de una profunda crisis en la, por pocas fechas, llamada Atención Primaria, que hacer un recuento de ellos parece innecesario.

Desde el corrimiento de funciones, desde las propias, definidas el la Ley General de Sanidad del 85, hasta las actuales, reducidas a las burocráticas, de reparto de pacientes y expendedores de ticket descuento.

Abrumados y convertidos en meros elementos administrativos de una sociedad mercanto-consumista de la salud, entendida esta como un elemento de consumo y aprisionados por una demanda incesante de estupideces, que parten tanto de la propia sociedad, como de sus responsables políticos y administrativos.

Desprestigiados, desmoralizados y alienados por la realización persistente y mantenida de tareas tan indignas como impuestas, sin voz que poder hacer oír y sin voto para poder participar o incidir en los cambios necesarios.

Hace más de una década que se alzaron voces denunciando la falta de recambio generacional. Exigiendo un cambio curricular. Voces que fueron acalladas por los profetas de la magnificencia, conciencia única que nos matará de éxito.

Hoy la imagen de la antigua Atención Primaria, es una imagen conflictiva, preñada de insatisfacción y tan desesperada como la de los cientos de plazas que quedan vacantes para los candidatos a la especialidad, para la que no se requiere ni aprobar el examen MIR, traduciendo que es el refugio de los desesperados. Desesperados que sustituirán a desesperados, además de forma insuficiente. ¡Este sí es el final!

Instalado en el ocaso de mi ejercicio profesional, tengo un largo pasado, un efímero presente y carezco de futuro, por lo que no me corresponde, ni actuar, ni opinar de lo que se debe de hacer, esta labor corresponde a los que tienen futuro, mayor o menor, pero futuro.

A mi y a los que nos encontramos en la misma condición, diablos viejos, resabios por viejos y que somos muchos más de los imaginados, nos corresponde apoyar, señalando los posibles errores, en los que ya incurrimos en tiempos pasados. Siempre y cuando se nos solicite y se nos quiera escuchar.

Sonreir es preciso,

reirse es necesario.

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4 comentarios:

doctordiabetis dijo...

Pues yo le veo muy dificil solución Juanjo . ¿Qué propones?

Obi-wan dijo...

No se nos solicitará. Si lo hacen, tendremos distintas y a veces opuestas voces. Unos ven el problema en la burocracia, otros en el exceso de pacientes, mientras otros alientan a no perder campos de influencia. Unos quieren autogestión, otros privatización, otros más de lo de siempre. Los diablos viejos ven problemas distintos a los jóvenes diablillos. Los que deberían escuchar aprovechan nuestra algarabía para no hacer caso.
¿Tenemos futuro?
Salud

pedrowesterman dijo...

te solicito permiso para reproducir esta entrada en mi blog.
Aunque deseperaznzadora me parece una reflexión acertada.

Anónimo dijo...

Hola, soy especialista en Medicina de Familia vía MIR.
No me considero vieja, tal vez algo madura.
Si al menos me dejasen la opción lucharía, lucharía para que unidos buscasemos una solución.
Pero siento que me han cerrado las puertas de trabajar en Primaria.
Sin saber el porqué de mi pecado, siento que no soy la única , soy una-o de tantos y tantas anónimas-os que están en una situación idéntica a la que yo estoy sufriendo.
No existe espacio para esta inmensa mayoría para expresarnos, estamos condenados al exilio.
No se nos dará la opción de seguir trabajando y luchando por la Atención Primaria pública , así que corresponderá a los que se quedan ( es decir a los seleccionados por el sistema para el recambio generacional buscar las soluciones para el futuro ).
Y, sólo desde adentro se podría vislumbar alguna solución.
Para los que estamos fuera, para aquellos a los que se nos ha amputado este área del ejercicio profesional en la pública, ya no tiene sentido opinar ni luchar por una causa que no vemos como propia porque ya de antemano se nos ha excluido.
Las nuevas generaciones que pasen por la criba de permanecer y seguir en el sistema y en los mejores puestos de poder e influencia ( por ahora, herederos de aquellos antiguos idealistas fundadores de la especialidad vía MIR, por ahora y sólo por ahora).
Serán los que tendrán que sacar las castañas del fuego, si siguen ahí, y no venden su futuro ni el de esta especialidad por otro futuro "distinto".
Muchos otros, más "maduros" huyeron de la especialidad refugiándose en otras luchas legítimas pero lejos de sus incomodidades diarias: léase la gestión, puestos intermedios o liberaciones sindicales.
El verdadero capitán siempre será el último que abandona el barco en caso de naufragio.
En esto conoceremos, e identificaremos a los verdaderos capitanes de primaria que por vocacion seguirán luchando sin abandonar el barco desde la asistencia en primera linea de batalla, lejos de los despachos de los políticos y gerentes desde donde todo se torna más sencillo.