Para el "Joven aprendiz"

domingo, 16 de diciembre de 2007

¡Aún estoy vivo!



Hace años, cuando estaba enganchado en el concepto de la ciencia, hoy miro más a los perros que a las revistas científicas, descubrí que existen sociedades científicas que solicitan para su inscripción el apadrinamiento de dos socios.

Siempre he sido un tanto remiso a eso de necesitar acreditarme, porque considero que una persona lo es "per se", sin precisar de padrinos.

Hoy he querido presentar en este blog dos editoriales que pudieran resultar de interés,pero al comenzar a diseñar la forma de presentarlas, he reparado que pertenecen a dos sociedades que precisan de padrinos, además se publican en editoriales que protegen sus productos con frases como estas:

a) "Queda prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos, aun citando la procedencia, sin la autorización del editor."

b)"El contenido de la presente publicación no puede ser reproducido, ni transmitido por ningún procedimiento electrónico o mecánico, incluyendo fotocopia, grabación magnética, ni registrado por ningún sistema de recuperación de información, en ninguna forma, ni por ningún medio, sin la previa autorización por escrito del titular de los derechos de explotación de la misma."

¡Alucina, vecina!

El siglo XXI, en el que la información circulará libre, tiene en su seno sociedades que requieren apadrinamiento, con publicaciones científicas en propiedad de ajenos, las editoras.



El paradójico apadrinamiento tiene un significado simbólico que se corresponde con la exigencia de una "limpieza de linaje", junto con una "acreditación de compromiso" con la ideología dominante, es así mismo una selección de candidatos por parte de las susodichas sociedades científicas.

En apariencia su finalidad es la científica, pero siendo este su objetivo primario me resulta difícil de entender que los propietarios de los conocimientos generados sean las editoriales.

En ambas publicaciones existen los siguientes órganos:
Comité Editorial, compuesto de "x" miembros de la sociedad.
Comité asesor, de igual manera compuesto por "x" miembros de la sociedad.
Editores asociados.
Director, secretario de redacción, etc, etc, pertenecientes todos ellos a las correspondientes sociedades.

La composición de tanto órgano, a los que hay que sumar los correspondientes a los propios de cada sociedad como son, sus órganos directivos y de representación, los encargados de la organización de sus congresos, los comités investigadores y un largo etc, origina una serie de estructuras influyentes, por no llamar de poder, entre las que se reparten las influencias y los protagonismos de los asociados.

Obliga a que si te quieres comer un "bollito", como publicar, si quiera sea una carta al director, habrás de contar con su VºBº, demostrado la "limpieza de linaje" y la comunión con los principios, acreditar la pertinencia junto con los contenidos y las formas, además cederás toda propiedad intelectual lo desees o no, a una editorial y no podrás hacer con ella lo que te plazca, ni en público ni en privado, sin la bendición del club de proxenetas de la ciencia.


Al cabo de un tiempo de participar en tales maneras, se genera una endogamia sectaria y florece la luz en forma de principios cuya base es:"¡el único que sabe de este tema soy yo, luego soy el imprescindible!."
Aparecen los líderes de opinión, los controles sobre la formación continuada, las acreditaciones, las participaciones y ese largo etc, que todos conocemos y que se resume en ¡la pasta! ¡a la pasta por el poder o al poder por la pasta, que tanto da!.

Ya tenemos montada la estructura que se auto alimenta de forma indefinida. La administración precisa interlocutor, la sociedad científica, la industria precisa líderes, la sociedad científica, hay que amansar reivindicaciones, las sociedades científicas......y así hasta donde quieran llegar.

Mientras las llamadas "sociedades científicas" tengan estos comportamientos contagiosos, miméticos y sectarios, en la persecución de las exclusividades excluyentes por puro afán de un estúpido protagonismo manipulador, sin percatarse del papel de monigotes que realizan en manos de los auténticos inductores de comportamientos, como son los que ponen la pasta y ejemplos hay para dar y regalar, que están en la reciente realidad de nuestras retinas, el responsable de este blog seguirá pasando de todos ellos y pidiendo que el último apague la luz, para una vez a oscuras y con migo mismo, poder abrir la ventana para que un chorro de aire fresco en la cara me recuerde que ¡aún estoy vivo!

CHE FECE.......IL GRAN RIFIUTO


A cada uno le llega el día
de pronunciar el gran Sí o el gran
No. Quien dispuesto lo lleva
Sí manifiesta, y diciéndolo

progresa en el camino de la estima y la seguridad.
El que rehúsa no se arrepiente. Si de nuevo le interrogasen
diría No de nuevo. Pero ese
No – legítimo – lo arruina para siempre.

K. Kavafis

5 comentarios:

Cocido con gofio dijo...

Se puede decir más alto pero no más claro.

PLASPLASPLASPLASPLAS

Juan Manuel dijo...

El dia que el último apague la luz puede que nos demos cuenta de que hay muchos que llevan tiempo encendiendo velas por su cuenta y podremos ver que no estamos a oscuras en absoluto.

La información científica debe de ser libre, pero como dijo Stewart Brand en la primera conferencia de Hackers de 1984, la información tambien "quire ser cara, porque es muy valiosa". Esto se aplica también, por supuesto, a la información científica y de ahí el problema que tan claramente has vislumbrado.

Además has tenido el valor de posicionarte de una manera muy clara, por lo que simplemente me alegro de decirte que ¡bien venido al club, no estás solo!

Hay varias maneras de luchar por esta libertad de la información científica, para nosotros los médicos la mejor manera sería la de publicar lo máximo posible en medios abiertos y libres, que los hay de calidad. Fijate que no digo 100% gratuitos, porque hay modelos abiertos en los que el que publica paga para hacerlo. Pero tengo claro que lo primero sería exigir la libertad de la informaión científica que generamos y lo de EXIGIR, prefiero decirlo con mayúsculas. Después hay maneras menos científicas pero también asequibles para cualquiera con un poco de interés para comenzar a saltarse las normas de estos proxenetas de la ciencia y la información. En su día aporté mi granito de arena en esta dirección

http://blog.iespana.es/aesculapius/post/495126-la-informacion-cientifica-debe-ser-libre

aquí os la dejo a vosotros por si os fuese de interés. El pdf que podeis descargar igual os aporta algo que os sea útil en vuestro día a día profesional con la información científica y vuestra computadora ;-)

Un saludo y mis felicitaciones por el estupendo Blog.

Anónimo dijo...

Al leer este interesante articulo o página del blog, también me he dado cuenta de no ser la única que pensaba así.
Has sido muy valiente , desde mi contrato basura eventual ni siquiera puedo hablar de esto en mi entorno sin que me señalen con el dedo.
Quizás seamos muchos los que vemos esta gran verdad y por temor nos quedamos mudos.
Miedo a perder el trabajo precario, o a no volverlo a encontrar (como ya tengo a algún conocido-a).
Enhorabuena por recordarnos una gran verdad.

Anónimo dijo...

De vez en cuando releo este artículo, algunas de las frases son tan ilustrativas de mi realidad profesional, que no las olvido y parecen que viajan en mi cabeza un día y otro, y viven conmigo.
Intentaré expresarme un poco mejor:
Siento que quizás yo tampoco tengo " pureza de linaje",con lo cual dicho esto está absolutamente blindada mi entrada al sistema y poder optar a un simple contrato digno.
Por lo cual he dedicido:no volver a firmar ningún contrato basura, es decir: decidir " no renovar" cuando se me acabe el que tengo actualmente.
No se trata de falta de vocación, sino que me siento ahogada, explotada, humillada bastantes veces, y claudico.
Si lo que estoy viviendo ahora se trata de la medicina de familia real y actual: en la que existen estamentos ( elites , solddos rasos y escalvos)y me ha tocado trabajar en el peor estamento:
El del escalvo; sin derecho a nada, sin derecho a opinar,sin derecho a seguir formandome,y no quiero extenderme más.
Resumiendo:estamos y existimos solo para mejorar la calidad de vida de los que viven en las poltronas, para eliminarles los marrones y salvarles el culo de sus propios jefes( ayudandoles a a cumplir sus objetivos pautados dentro del contrato programa)yo no veo agradecimientos después de tantos sacrificios años tras años : yo me voy.
Que se busquen otra esclava.
Saludos, de todas maneras intentaré seguir dedicándome a la medicina, al menos seguiré intentándolo.
Saludos.

Anónimo dijo...

Pues sí, parece que hay que "amar las causas perdidas":
http://medicablogs.diariomedico.com/diariomedico/2009/02/03/opinion-132/